viernes, 22 de agosto de 2008

Greenwich Village

Durante las tres primeras semanas, gracias a la beca de cursos de inglés del MEC, estuve alojada en una residencia en el norte de Sydney, llamada Greenwich Village, en el 33 Greenwich Road (como veis, no se rompieron mucho la cabeza poniéndole un nombre). De esta manera, tenía tiempo para buscar un piso para vivir el resto del año. Claro, que yo no sabía que eso era tan difícil, pero eso es otra historia.

Llegué allí un sábado, como ya he contado, y no pude cenar. Quise dormir, y la recepcionista me llevó a mi habitación. Un chico coreano y otro ruso me ayudaron a subir mis bultos hasta el primer piso, habitación 106. Había una cama vacía, sin sábanas ni nada en el lado derecho, y en el izquierdo, un desastre de cosas tiradas por todas partes, en la mesa, en la cómoda... Lo miré con cara de pánico, pensando en que mi compañera iba a tener que recoger mucho para poder dormir aquella noche. Pero la recepcionista me dijo que lo más seguro era que la chica no apareciera por allí a dormir. Me sorprendió que la recepcionista conociera este tipo de detalles de la gente que vivía en esa residencia. Yo me acosté y no me preocupé más. A eso de las 11 más o menos, alguien quiso entrar en mi habitación (creo, no lo tengo muy claro, porque yo estaba medio soñando, medio en coma), pero al verme debió asustarse, pidió perdón y se volvió a ir. Supongo que sería mi compañera. Pero vamos, que volví a caer en coma profundo hasta que me desperté media hora después...

A la mañana siguiente, tras desayunar, decidí deshacer mi maleta. Tenía un gran armario con espejos en las puertas, pero cuando fui a abrirlo, esta se me cayó encima! Madera en caída libre es dolorosa, creedlo. Estaba lamentándome de mi mala suerte (y del dolor de mi dedo gordo del pie) cuando apareció una australiana rubia, bajita y regordeta, que me recordaba vagamente a las fotos colgadas en la pared. Se llamaba Sara (supongo que habrá alguna h en algún sitio, pero no lo sé), y era mi ex-compañera. Venía solo a mudarse, porque se iba a su propia habitación. Ella llevaba ya seis meses y se quedaba otros seis. También me dijo que la puerta la había roto su antigua compañera, una chica coreana.

Y así me dejó. Y aproveché y me cambié de lado de la habitación, para tener un armario con la puerta como debe ser. Me quedé sin compañera durante una semana. Mi siguiente compañera fue una china, que venía con su marido, que era un poquito tonto (pedía una caja fuerte para guardar algo muy importante. La mujer de recepción le dijo que ella podía guardárselo, y él le dio sus pasaportes. ¡Cómo si fuera el único que tiene de esos!). A esta mujer no la vi en mi habitación ni una vez. Ni siquiera había dejado cosas suyas. Solo había apuesto la sábana bajera, abierto las cortinas y tirado a la basura una bolsa vacía de algo parecido a patatas, no podría decirlo con exactitud, porque aun no entiendo chino. Debía dormir con su marido o sus amigas. Y así estuve otra semanita. Debió decir algo, porque ella seguía en la residencia y me pusieron una nueva compañera.

Se llamaba Isaubelt (o algo parecido), y era francesa, rubia, enorme de alta y de "ancha". Volvía de visitar a su familia durante 8 semanas. Ya llevaba un año entero en la residencia, no tengo muy claro haciendo el qué, porque no estudiaba. Volvía por el novio australiano (bastante guapo, la verdad), del que estaba muy enamorada y no quería dejarle tan lejos. Fue pasar 2 días después de que llegara, y el novio la dejó. Ella no hacía otra cosa que dormir todo el día, hasta las 2 siempre, acostarse tarde, roncar y hablar en sueños... Vamos, una joya. Menos mal que me compré tapones para los oídos, y desde entonces duermo como un bebé.

Lo que más me molestaba sin duda alguna, a parte de que era un desastre, muy desordenada, una gorrona, de tanto dormir, la habitación olía a sudor que te daban arcadas al entrar y que comía en la habitación, dejaba allí los restos, era que andaba siempre descalza por la residencia, con una moqueta que a saber qué a vivida... Que no la tocaba yo ni aunque me pagaran. Y luego, se metía en la cama con los pies negros literalmente. Pero luego hablabas con ella y era maja.

Las compañeras no fueron mi fuerte, ni tampoco las comidas. Ya sabéis que se desayunaba de 6:30 a 8, y tenías cereales, leche, yogurt y pan. Los fines de semana era diferente. Además de todo esto, también ponían salchichas, huevos, tomates a la plancha, judías blancas... Lo típico, vamos. Y se tomaba de 8 a 9:30. Pero las cenas eran lo mejor. De 18:30 a 19:30, y podías elegir arroz (siempre) y una variedad curiosa de comida de lo más "internacional"... Toda bastante mala. Además, engordaba un montón y estaba muy especiada. Contaba los minutos para salir de allí y tener mi propia cocina, porque ellos solo te proporcionaban un microondas para que te cocinaras tu comida.

¿Pero que saqué de bueno de aquella residencia? Amigas. El mismo día que yo, llegó una chica asturiana, Cecilia, de la que no me separé en las 3 primeras semanas. Venía por la beca MEC de cursos de inglés, y se volvió antes de lo que hubiera deseado. Con ella compartí todas las visitas a Sydney, noches de lo más curiosas ("el conejo de la Lola es peluda") y un montón de buenos momentos, y gente como Gizem o Fabia. Pero se fue. Y encontré a dos chicas sevillanas que también venían gracias al gobierno español, llamadas Fabiola y Estefanía. Con ellas he compartido compras a lo loco, chocolate, gaviotas asesinas y sobre todo, largas y agradables charlas en español, que lo necesitaba más que nada. Pero ellas también se han vuelto. La verdad es que he estado poco tiempo con ellas, pero las he cogido mucho cariño, y lo que hemos compartido no lo olvidaré nunca. Miles de gracias a las tres, ¡os echo de menos! Ya sabéis, que cuando vuelva, siempre tendréis un sitio en Madrid.

Pero todo esto ya acabó. Ahora estoy en otro piso en North Bondi. Y eso sí que es una fiesta.

3 comentarios:

Gio dijo...

Quiero saber más!!!
No nos puedes dejar con un "...y eso sí q es una fiesta" xD

noalosgafapastis dijo...

Eeeeeee que buena información, me estoy haciendo a la idea que en 4 días llego a la residencia, a ver que tal.

Anónimo dijo...

Hola,

a verdad es que estoy mirando de hacer un curso de ingles en Australia y estas siendo de gran ayuda. Muy bueno tu blog. Yo tambien ire a las Feejee ( o como se escriba). También tenía una pregunta sobre la residencia en la que estuviste en Sydney en Greenwich Village y me gustaria saber que tal es. La verdad es que he leido todo tipo de comentarios, que si esta muy bien, que si hay bastantes cucarachas, que si el staff es muy simpatico (otros dicen que no). Asique no se, como lo ves tu. Me recomiendas otro sitio para vivir 6 meses. Estoy perdido.....Muchas gracias.