sábado, 30 de agosto de 2008

Morir en Sydney

Mucha gente cree que la manera más fácil de morir en Sydney es comido por un tiburón. Craso error. Lo más sencillo en perecer atropellado o en un autobús del transporte público. En los dos, existe un factor común: los australianos conducen realmente mal.

En el primer caso, atropellamiento, es fácil imaginarse por qué. Australia es un país que creció alimentado por las colonias británicas que lo fueron habitando, y de padres anglosajones, hijos anglosajones, con todas las consecuencias, incluida la dirección para conducir. Sí, conducen por el otro lado. Esto hace que cruzar la calle se convierta a veces en una misión imposible. El sentido común te hace mirar a la izquierda, y es cuando pasa un coche que conduce en dirección contraria. El susto, puede ser grandioso. Al final, te desesperas, y cruzas la calle corriendo, rezando para que no pase ningún coche, y mirando de forma histérica a los dos lados de la calle, porque estás completamente perdida, y no sabes por donde va a llegar el siguiente peligro. Porque esa es otra, los australianos al volante son un peligro. Corren, adelantan sin luces y sobretodo, se saltan los semáforos con una facilidad pasmosa. Hay que tener muchísimo cuidado en los pasos de peatones, que aunque puedas pasar, los conductores, estresados por naturaleza, pitan como si estuvieras cometiendo un crimen pasando al otro lado de la calle. Viven a un ritmo que me cuesta bastante seguir.

Pero no solo puedes morir atropellado por coches, si no también por la marea humana. Pues conducir por el otro lado, se traduce en todas las pequeñas facetas de la vida cotidiana. Donde mayor problema se me presenta siempre, es en las escaleras mecánicas. Lo normal es ponerse en el lado derecho, y el que quiere andar, que vaya por la izquierda. Pues eso haces siempre, de forma automática, y la gente que está detrás se cabrea porque llevan prisa y tu estás parado en el lado derecho, es decir, el de paso. Y andar por las calles o los pasillos de los centros comerciales puede ser una ardua tarea, pues es algo que haces sin pensar, y te vas chocando con la gente que va en dirección contraria, pues en estos casos, eres como un conductor suicida cualquiera. Llevo aquí 6 semanas, y sigo teniendo los mismo problemas todos los días. Las mismas dudas sobre en que lado colocarte, pues ya estoy completamente perdida, siempre que elijo un lado, elijo el erróneo. He optado por hacer lo que hace la mayoría. Y siempre podrás reconocer a un turista por ser el solitario caminante del lado derecho.

La segunda manera de morir en Sydney, que no tiene que ver más que con los animales urbanos, es en un autobús. Esto viene de antes, de que los conductores australianos, parecen que han sacado su permiso de conducir de una máquina expendedora de las ferias. Y si a eso le unes un servicio público, la cosa se pone peligrosa. Me quejaba en Madrid y ahora los hecho de menos. Si tienes la desgracia de ir de pie, ten mucho cuidado. Agarrate fuerte a donde puedas con dos manos, pon los pies estratégicamente y mantén firme el cuerpo. Incluso con estas precauciones, puedes besar el suelo. Aun recuerdo el día que iba agarrada con una sola mano, y el señor conductor decidio frenar. Gracias a que uno de los chicos que iba sentado me agarró, que si no, salgo volando desde la parte de atrás del bus hasta el mismísimo parabrisas. El conductor paró, se levantó y a gritos, desde la parte delantera, me preguntó si estaba bien, aunque no lo puedo asegurar, porque una condición indispensable para conducir estos vehículos debe ser tener un acento cerrado e incomprensible. Y si vas sentado, cuidado con la cabeza, pues muy probablemente acabes colpeando el asiento de delante o la ventana con ella. Montar todas las mañanas en uno, genera más adrenalina que el mejor parque de atracciones.

Eso sí, lo compensan siendo personas de lo más simpáticas. Debo recordar para entradas posteriores, la historia del conductor más majo del planeta, de nacionalidad australiana.

1 comentario:

Anónimo dijo...

La verdad es que no se como te las arreglas para describir de una manera tan acertada y a la vez amena la vida de Sydney (o Sidney.)

Admiro tu capacidad de expresion y la manera en que consigues captar al lector
Saludos!