martes, 5 de agosto de 2008

Llegada a Australia 2: Vuelo y "estancia" en Londres

"¿Qué coño hago yo aquí?" "Si aun está la puerta abierta, ¿por qué no corro y huyo?" "¡Yo solo quiero quedarme en mi casa!" "Al menos tengo ventanilla..." "Un año es demasiado tiempo" "Odio Australia" "No creo que aguante"... Los pensamientos se agolpaban en mi cabeza mientras miraba embelesada por la ventana un aeropuerto solitario y una que no volvería a pisar en mucho tiempo. Se me empañaban las gafas y se me revolvía el estómago.

A mi lado se sentaron una pareja de color. Ella estaba en el asiento contiguo, y en mi opinión, la ducha le era algo completamente desconocido. ¡Cómo se puede oler a sudor de esa manera! Era increíble... Intentaba concentrarme en la ventanilla, pero no había nada que ver. Abrí la revista, dispuesta a leer e intentar pasar el rato lo más distraída posible. ¡Pero no había salido de España y todo me recordaba a ella!

8:45 de la mañana. Cuando despegó el avión, ya no hubo escapatoria posible. Ya no tenía credibilidad aquella voz que me decía "aun estás a tiempo de darte la vuelta, de abandonarlo y volverte a casa". No. Ya estaba en el aire. Desde la ventanilla pude ver lo que quedaba atrás. Traté de reconocer los edificios que se alejaban: allí, la Autónoma, un poco más cerca, el centro comercial Plaza Norte 2, a lo lejos, las inconfundibles cuatro torres de la Ciudad Deportiva del Madrid... A mi vuelta, estarán completamente terminadas.

Traté de leer, pero me bailaban las letras. Me estaba mareando. Entre los nervios, la tristeza, el avión con turbulencias, el olor a sobaco... Tuve que salir al baño, pero no era fácil, la mujer estaba completamente dormida y obstruía la vía de escape. Cuando la desperté y conseguí llegar al baño, tuve que deshacerme del desayuno que había tomado en el aeropuerto, no podía venirse conmigo a Australia.

A mi vuelta al asiento (en la que de nuevo, tuve que despertar a mi olorosa compañera), me centré en mirar por la ventana. Pero una vez salimos de la península, subiendo por el Cantábrico hacía arriba, aparecieron unas nubes, que nos acompañaron por el resto del viaje. ¡Y me refiero, hasta Sydney! Parecía que el único lugar del mundo despejado era España.

No cabe destacar más de aquel vuelo. Pero al llegar al aeropuerto del Londres, una nueva "aventura" aguardaba. Víctor tenía razón, aquello era enorme. Para cambiar de avión, tenía que ir desde la terminal 2, a la que había llegado, hasta la terminal 4. Pasillos interminables que tenía que recorrer sola, con un equipaje de mano que según me iba encontrando peor, me iba pesando cada vez más. Al fin llegué a una parada del autobús que debía coger para cambiar de terminal. El tiempo no acompañaba a mi humor, todo nublado, frío y lloviendo. "¿Cuánto costará una llamada a un móvil desde aquí?" Me daba igual. Llamé a mi madre, llorando desesperada en busca de algo de consuelo, de escuchar una voz amiga. ¡Y sólo hacía poco más de 3 horas que me había separado de ellos! Qué va a ser de mí un año entero...El consejo de mi familia fue que me comprara un aquarius y aprovechara a dormir en el vuelo, que así empezaría a encontrarme mejor. No se lo dije en ese momento, pero para encontrarme mejor, necesitaba tumbarme en el hombro o en las piernas de alguien querido, y que me consolara. Y esto es algo que tengo que empezar a aceptar, no lo voy a tener hasta dentro de un año.

¡Qué antipáticos son los ingleses! Sólo quería comprar una botellita de agua y otra de aquarius. Vale, aceptan euros. Voy a pagar con monedas y me dicen "No, sólo aceptamos billetes". Pues nada... Pago con 20 $ americanos, que mi padre tuvo la certeza de darme para pagar en los aeropuertos. Y las vueltas... Cómo no, en libras. ¡Pues nada, llevo en la cartera 4 tipos de monedas distintas (la cuarta era el dolar australiano, que aun no ha entrado en escena)!

No me podía creer que un aeropuerto pudiera ser tan grande. Todo lleno de tiendas, para comprar todo lo que se te ocurra. Pero a mí sólo me interesaba el baño. Parecía que aun quedaban restos del desayuno de Barajas que querían quedarse en Europa a toda costa.

Otra vez en la puerta para entrar en otro avión. La gente era muy rara. Incluso andaba por allí un escocés con su falda, no pasaba para nada desapercibido. Y yo allí seguía, llorando. Ahora no me miraban con pena, como en Madrid, si no, como con asco y curiosidad. No podía más, llamé de nuevo a mi familia. Hasta que no vi que la cola se había terminado y no quedaba más que yo para entrar en el avión, no me resigné a colgar. No podría volver a hablar con ellos hasta el día siguiente, como poco. Con el viaje tan malo que había pasado hasta Londres, ¡y solo había sido una hora y cincuenta minutos! ¡Qué iba a ser de mí, si estaba saliendo a las 13:15 y llegaría a las 10:50, hora española!

Me levanté de mi asiento, dispuesta a dar otro paso hacía el que se suponía que era el viaje de mi vida, directa a entrar en el avión. Pero más bien podría haber sido el viaje de mi muerte.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Joer Sil, se ve que te lo pasaste bien en el viaje jeje.Bueno guapa, ahora que ya estas alli aprende a hacer surf y pasatelo bien va??Un besito anciana ^^

Alejandro dijo...

pobrecica

Georg dijo...

animo
Sil que lo que mal empieza bien acaba

Anónimo dijo...

Menos mal que la tia sudorosa no te tocó en el viaje de Londres a Sidney, yo me pego un tiro. Normal que vomitaras tanto...

Javier dijo...

Silvana, aunque este blog empiece así, por lo que he visto en el tuenti, ahora todo es mejor que ese día fatídico, ¿no?
Así que a disfrutar de la vida, a estudiar (que he oído hablar muy bien de ti como estudiante de matemáticas) y a escribir en este bonito blog que tan triste ha empezado.
Por cierto, lo de echarte en el hombro de alguien querido también lo puedes hacer en Sidney dentro de unos meses si es que conoces a gente allí como para cogerles afecto y esas cosillas.
No te preocupes, que eres una crack.

¡Un beso!

Anónimo dijo...

a lo mejor la tia tenia alergia al jabon vete tu a saber jajajaja.

anda que no molaria ir con una faldita como el escozes, por lo menos fresco iria jejeje,

besitos wapa
pasalo bien
agus

Anónimo dijo...

Hola preciosa!!
Cuanto tiempo!!
Me alegro un monton que vayas a Australia!Tengo amigos de alla y son gente muy muy bacana!!Y es una tierra muy especial..Te va a gustar la experiencia y te va a abrir mente,corazon y espiritu.

Mientras leia lo que has escrito me recordaba a cuando tenia 10 anyos y me fui a Irlanda por primera vez en verano..me sentia asi,super desamparada,pensando en mi madre y perdida en un mundo nuevo..y ahora ya me ves sin para de viajar!!

A ti te va a pasar igual..cuesta dejar atras lo conocido pero es una super experiencia y aprendizaje!El primer mes querras volver a Espanya...y el ultimo no te querras marchar de Australia!!

Es un paso hacia hacernos realmente adultos,apoyarnos en nuestros propios pies,encontrar amor y apoyo en uno mismo.Que al final eres la unica que te acompanyas siempre alla a donde vayas..todo lo demas es pasajero..

Te espera una temporada muy linda y experiencias muy enriquecedoras!!Y me alegro de corazon por ti,mi ninya silvuchi como solia llamarte..jeje
Acoge con gratitud todo lo que va a llegar porque es una oportunidad maravillosa que te ha dado el universo!!

te deseo lo mejor!
Si alguna vez quieres escribirme por lo que sea me encantara!!Recuerda que siempre estoy aki,nos veamos o no y estamos mas o menos en contacto.Ya siempre te llevo conmigo en el corazon y en las experiencias que vivimos juntas en el pasado..eso ya nadie lo borrara nunca!
Te envio lucecitas de colores para que te acompanyen en tu camino y sonidos de arcoiris para que te acanten y te alegren el corazon.
un abrazo!!!
Irene

Anónimo dijo...

diosss, sil, parece que el viaje no ha sido el mejor comienzo. en mitad de la lectura casi me da por llamar al padre de agus y que te mandara un helicoptero a recogerte, jejeje. tu no te preocupes, las "crisis" se pasan, ya has hecho el vijae que es lo peor, ahora solo tienes que empezar a disfrutar, y piensa que cuando vuelvas todos estaremos aqui. un besote muy gordo y animo, y ya sabes, de crisis en crisis ... y luego lo bien que te lo pasas, ehhh

kesera

Anónimo dijo...

una pareja de color?? de q color??? madre mia sil, y eso solo xa el viaje... este blog va a ser muuuuuuuy largo... jj, besotex wapa

Juanma dijo...

Madre mía del amor hermoso... :S
Odio el olor a sobaco, yo no hubiese aguantado allí ni 10 minutos...